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Los modelos de tratamiento son diversos en todo el mundo. La mayoría, en la actualidad, están enfocados a la eliminación de los síntomas, y de alguna manera, con razón, como resultado de la falta de atención que se les dio a estos en el pasado.
Creemos sin embargo que así como la omisión de focalizar los síntomas fue un error, el otro extremo, atender sólo los síntomas, también puede ser equívoco.
Por un lado es una realidad mundial, el alto índice de recaídas y cronicidad que tienen los pacientes al salir de los centros de tratamiento (60 al 80%) y creemos que parte del problema es atender los síntomas (restricción, vómito, abuso de laxantes, etc.) sin analizar cuidadosamente los elementos psicológicos subyacentes. En particular las causas de los mismos.
¿Que es un Síntoma?
Es una manifestación de una problemática no observable. En el caso de la fiebre, por ejemplo, es señal de infección; en el caso de los malestares estomacales, cólicos, diarrea, pueden ser síntomas de infecciones intestinales. En ambos casos debemos atender los síntomas: fiebre, cólicos, diarrea, pero si no atendemos la causa, la infección, estos regresaran y más graves.
De la misma manera creemos que los síntomas anoréxico o bulímico, son el resultado del desplazamiento de un conflicto emocional que surge como consecuencia de problemas en la vida familiar, en la relación con los otros (pareja, compañeros, amigos) o por las dificultades para asumir las transformaciones físicas y psíquicas que conlleva la pubertad. El ideal de belleza de nuestra época, extremadamente delgado, también incide en la orientación hacia la anorexia.
Nuestra propuesta es tratar a estos pacientes teniendo en cuenta el problema psíquico que genera las conductas perturbadas y además, tratar los síntomas. Esta visión de dos focos, ha implicado integrar diversos modelos de aproximación que pocas instituciones en el mundo pudieron concebir. Hemos constatado que esta es la vía terapéutica más eficaz ya que el índice de recaídas, por razones obvias, es mucho menor en Ellen West.
Consideramos que es contraproducente incidir directamente en el problema con el alimento o el peso, tomando como un objetivo terapéutico inmediato que el paciente coma más o gane peso sin contemplar el origen. Si bien esto ocurre, debe producirse como consecuencia de un cambio en su posición subjetiva, es decir, cuando su actitud con respecto al hecho de comer se va modificando
El síntoma anoréxico o bulímico surge como respuesta a un conflicto psíquico. El síntoma mismo constituye una forma de elaborar el conflicto, ya sea éste consciente o no, por eso el paciente se siente tan ligado a su síntoma.
Si el síntoma surge como respuesta a un conflicto que ha ocurrido en otra escena, para reducirlo habrá que esclarecer las coordenadas subjetivas de esa otra escena, es decir, develar e interrogar el conflicto que está en la base. Intentar combatir el síntoma frontalmente lleva al terapeuta a ponerse en la misma posición que el entorno familiar y a oponerse al paciente. Pensamos que la curación no pasa por esa vía. El paciente podrá ir normalizando su relación con los alimentos en la medida en que va elaborando los conflictos intrapsíquicos.
En Ellen West esta es la aproximación terapéutica. Ambos focos de manera simultánea.
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